RESERVAS ESTRATÉGICAS

En las últimas semanas la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se ha visto obligada a aprobar por dos veces que los 31 países miembros liberen sus reservas estratégicas de crudo debido a la escalada de precio del barril de petróleo. Con esta decisión se pretende dar estabilidad a un mercado que ha tenido que digerir el bloqueo de la aportación de uno de los mayores exportadores (Rusia) merced a unas sanciones internacionales sin precedentes impuestas por su ataque a Ucrania, y a la espera de un aumento en la producción por parte de otros países que colmen las necesidades mundiales: mientras se lanzan mensajes de calma y se insiste en que no habrá escasez de suministro, se cuenta ya con un aumento de producción por parte de los países de la OPEP, Estados Unidos, Canadá, Brasil y Guyana que palíen la falta del petróleo ruso. Paralelamente la AIE ha publicado también una serie de recomendaciones (“Playing my part”) enfocadas a la eficiencia, al ahorro y a una limitación en el consumo de energía rusa.

Las reservas estratégicas en Estados Unidos (SPR) se remontan a mediados de los años 70, después de que la OPEP les impusiera en 1973 un castigo en respuesta a su apoyo a Israel en la guerra del Yom Kippur, cortándoles el suministro de petróleo y ocasionándoles una severa crisis que les hizo ver nítidamente la necesidad de asegurar una independencia energética. Desde ese momento la reserva estratégica de Estados Unidos es la mayor del mundo, consta de 4 emplazamientos y prevé acumular hasta 1000 millones de barriles de petróleo, si bien hasta ahora su nivel máximo han sido unos 727 millones de barriles.

Por su parte, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) se creó en 1974 como respuesta al mismo embargo de la OPEP, consta de 31 países miembros y coordina la liberación mundial de petróleo en casos de emergencia. Los países participantes se obligan a mantener una reserva mínima equivalente a 90 días de importaciones netas: en el caso de España se declaraban hasta 120 días de reserva en el informe de la AIE correspondiente a enero de este año.

Desde su fundación hasta este momento las reservas estratégicas sólo se habían liberado en 1991 (Invasión de Kuwait por parte de Irak), 2005 (huracán Katrina) y 2011 (guerra civil en Libia).

Personalmente puedo considerar que le debo mi carrera profesional en gran parte a las reservas estratégicas: en 1999 mi empresa FELGUERA-IHI fue adjudicataria de 3 tanques de techo flotante simple pontón y 100.000 m3 de capacidad cada uno y otros 2 tanques de techo flotante y doble velo (double-deck) de 150.000 m3 de capacidad cada uno para el almacenamiento estratégico de petróleo crudo. Estos últimos eran para la Planta de La Rábida que CEPSA tiene en Huelva, y marcaron un hito tecnológico al ser los mayores tanques de almacenamiento de crudo construidos en Europa, con un diámetro de 94 metros y una altura de 23,2 metros. Como curiosidad, en aquella época el diseño de estos 2 tanques API-650 se detallaba únicamente en 30 planos tamaño A0/A1 y yo estaba en el departamento de fabricación que se encargaba de la recepción de materiales, control en la fabricación, pintura y envío a obra en tiempo y forma según las necesidades de campo. Las comunicaciones con nuestra oficina central y con obra se mantenían a través de teléfono fijo y fax porque aún no disponíamos de internet ni correo electrónico, y en esas condiciones creo que lo hicimos razonablemente bien puesto que sendos proyectos se completaron con éxito y fueron repetidos por ambos clientes, lo cual me dio la oportunidad de continuar en el puesto y en la empresa.

Para los que no estén familiarizados con el sector, este tipo de tanques son enormes cilindros de dimensiones semejantes a las de una plaza de toros que almacenan productos volátiles (petróleo crudo en este caso) con la peculiaridad de tener un techo que flota sobre el líquido, subiendo y bajando como una especie de émbolo acompañando al nivel del producto: con ello se consigue reducir pérdidas de producto al eliminar la cámara de vapores sobre el líquido. En el perímetro, una junta especial entre la pared y el techo trabaja para mantener la estanqueidad.

Comparto este interesante vídeo sobre tanques de almacenamiento en general en el que dedican una especial atención a los tanques de techo flotante.

Vista la historia desde esta perspectiva histórica, debería servirnos para reflexionar y recordar que este tipo de crisis como la que ahora padecemos ya la sufrimos hace años y en aquel momento los organismos correspondientes supieron reaccionar y estar a la altura de las circunstancias para mitigar la situación y anticiparse a escenarios similares, algo que deberíamos reconocer y de lo que deberíamos estar agradecidos: a pesar de lo que dicen algunos pesimistas augurios aún tenemos petróleo para rato.

Por otro lado, debemos reconocer que el petróleo es uno de los pilares que sostiene a esta sociedad, y sustituirlo como está previsto en los tratados de transición energética es posible que no sea ni tan sencillo ni tan rápido como está previsto en los planes institucionales. Debemos trabajar por un futuro más limpio y menos dependiente de energías fósiles, pero queda mucho camino por recorrer y la realidad es lo suficientemente tozuda para imponerse a decisiones intrépidas.

Por último, cada vez que recuerdo la manera de trabajar de hace 20 años sigo reflexionando sobre la eficacia de las nuevas estructuras empresariales, con -aparentemente- mejor formación y mejores medios técnicos a nuestra disposición: ante la aparición de nuevos actores humanos o tecnológicos en nuestras organizaciones y proyectos deberíamos siempre reflexionar fríamente y pensar “¿qué aporta?” o “¿en qué va a beneficiar a mi producto?”. 

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